|
1. Neuropatías.
Es un término
colectivo para un síndrome neurológico que incluye
todas las enfermedades inflamatorias y degenerativas
que afectan al sistema nervioso periférico. Los
rasgos principales de presentación incluyen
alteraciones motoras y sensitivas diseminadas de los
nervios periféricos. Esta patología se observa
usualmente en jóvenes o adultos de mediana edad,
presentándose más en hombres que en mujeres.
Polineuropatía y
Polineuritis. Son términos intercambiables
hablando estrictamente, Polineuropatía se refiere a
las enfermedades degenerativas primarias que
comienzan en el parénquima nervioso y son iniciados
por causas tóxicas, metabólicas o vasculares.
Mientras que polineuritis son todas las enfermedades
inflamatorias primarias del tejido conectivo de los
nervios periféricos que se deben a sustancias tóxicas,
alérgicas e infecciosas. La Polineuropatía puede
actuar de varias formas en diferentes puntos de los
nervios periféricos.
Las enfermedades de
la unidad motora incluyen las que afectan la neurona
motora anterior, su axón, la unión mioneural y las
fibras musculares.
-
Neurona motora.
Las enfermedades que afectan la unidad motora
son la poliomielitis, esclerosis lateral amiotrófica
(ELA), enfermedad de Werdnig-Hoffman.
-
Axón. Las
enfermedades que afectan el axón son las
lesiones de los nervios periféricos, síndrome
de Guillain-Barré, las neuropatías tóxicas, la
neuropatía diabética, la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth y otras
neuropatías periféricas
heredofamiliares.
-
Unión mioneural.
La miastenia grave y y el síndrome miasténico.
-
Fibras musculares.
Las enfermedades que afectan las fibras
musculares incluyen distrofia muscular
progresiva (tipo Duchenne), miopatía metabólica.

2. Causas.
-
|
Infecciones |
Infecciones
locales de nervios periféricos
(Virus, herpes, bacterias) |
|
|
Polineuritis
complicando una infección general
(paperas) |
|
|
Infecciones
por organismos cuyas toxinas tienen
afinidad por el sistema nervioso |
|
|
periférico
(difteria, tétanos) |
-
Polineropatías
posinfecciosas: Síndrome
de Guillain Barré.
-
Sustancias tóxicas:
Mercurio, plomo, arsénico. .
-
Carenciales: Alteraciones
sanguíneas y metabólicas (alcoholismo,
leucemia, insuficiencia hepática, deficiencias
vitamínicas.
-
Traumáticas.
Traumatismo físico (eléctrico o injuria
nerviosa). .
-
Enfermedad del
tejido conectivo y alteraciones asociadas
en las que se producen anormalidades en el
metabolismo de las proteínas séricas. (lupus
eritematoso sistémico, carcinoma).
-
Alteraciones
genéticas: Neuropatías radicular sensitiva
hereditaria (Denny-Brown), atrofia muscular
peronea (Charcot-Marie-Tooth). .
-
Alteraciones
vasculares puras: Alteraciones del colágeno,
diabetes mellitus.
-
Polineuropatías
de origen desconocido.

3. Procesos patológicos.
Cada fibra nerviosa
consiste en dos tipos de células, el cuerpo de la célula
nerviosa con el axón que se origina a partir de él
y la célula satélite de Shawn. En fibras
mielinizadas, esta se forma por invaginación de la
membrana superficial de la célula de Shawn
alrededor del axón, cada una de estas células se
encarga de la extensión de la mielina entre dos
nodos de Raunier que puede ser de hasta 1 mm de
longitud. En las neuropatías se producen dos tipos
de procesos patológicos los de origen
parenquimatosos y los intersticiales
Parenquimatosos: En
las neuropatías parenquimatosas es la neurona y/o
la célula de Schawn la que sufre degeneración. Hay
tres tipos:
Primero, el cuerpo de
la célula nerviosa y el axón pueden estar
afectados primariamente produciéndose degeneración
axonal, la vaina de mielina también está
afectada. La apariencia patológica se asemeja a la
degeneración Walleriana que sigue a una injuria por
aplastamiento del nervio. La recuperación después
de estos cambios es lenta e incompleta.
Segundo, la célula
de Schawn puede ser afectada causando desmielinización
sin compromiso del axón, ocurre usualmente en las
partes más proximales. Este proceso se denomina degeneración
segmentaria. En muchas neuropatías predomina la
desmielinización o la degeneración, en las crónicas
existen evidencias de regeneración parcial. La
recuperación después de desmielinización es rápida
y más completa.
Tercero, La degeneración
Walleriana se produce cuando ambos, el axón y
la mielina, sufren desorganización, el proceso de
desmielinización ocurre cierto tiempo después de
la destrucción del axón. La recuperación de la
degeneración Walleriana es lenta y a menudo
incompleta.
La conducción
nerviosa está fuera de los límites normales en los
tres tipos de patologías y los músculos inervados
se atrofiarán debido a la pérdida de la capacidad
de conducción. La remielinización de una fibra
nerviosa se caracteriza por un incremento en el número
de nodos de Ramvier. Los nuevos nodos formados se
transforman en sitios de agregación de canales de
sodio en la membrana del axón, de modo que pueden
recobrarse propiedades de conducción bastante
normales.
Los ejemplos
predominantes de degeneración de fibras nerviosas
incluyen las neuropatías resultantes del
aplastamiento, isquemia, plomo, talio etc. La
desmielinización segmentaria se produce
predominantemente en polineuropatías; difteria,
diabetes, leucodistrófia y el síndrome de Guillain
Barre. En los casos menos graves, la velocidad de
conducción nerviosa retorna a los límites
normales. Sin embargo cuando se produjo daño
axonal, las velocidades de conducción pueden ser
anormales permanentemente.
Intersticiales:
En las polineuritis de origen intersticial los
cambios neurales son producidos primariamente, por
los cambios que ocurren en el colágeno de las
estructuras vasculares. Los tejidos conectivos que
sostienen los procesos nerviosos pueden también
estar comprendidos en la producción de cambios
patológicos en los troncos nerviosos.

4. Categorías Clínicas.
Polineuropatías:
Neuropatía Focal y Multifocal.
Las polineuropatías
son generalmente distinguidas en dos amplios grupos
de neuropatías periféricas en término de un patrón
de complicación del sistema nervioso periférico;
como este suministra frecuentemente una guía de
causas; primero hay procesos que son el resultado de
alteraciones simétricas bilaterales de función,
los cuales pueden ser designados como polineuropatías.
Si estas están enfatizadas en complicaciones de las
raíces espinales o en ambas raíces del tronco, el
término utilizado es polirradiculopatía o
polirradiculoneuropatía. Una Polineuropatía puede
estar asociada con agentes de acción difusa en el
sistema nervioso periférico tales como sustancias tóxicas,
estados de deficiencia, desordenes del sistema metabólico
y determinados ejemplos de reacción inmune. La
segunda categoría comprende las lesiones focales de
los nervios periféricos (mononeuropatías) y las
lesiones multifocales aisladas. Una calificación de
la relación debe ser hecha con una extracción de
la Neuropatía Multifocal . Las lesiones de los
nervios periféricos por separado pueden sumarse y
producir un confluente, frecuentemente
complicaciones simétricas. Sin embargo una revisión
rigurosa puede revelar campos diferenciales en
correspondencia con los territorios de los nervios
en particular o estos pueden ser indicados en la
historia de los propios síntomas.

5. Categorías pronósticas.
Las enfermedades de
la unidad motora pueden dividirse en cuatro categorías.
Enfermedades
progresivas. En las enfermedades progresivas,
las lesiones patológicas primarias empeoran a
diversas velocidades, unas más lentas y otras mas rápidas
. La esclerosis lateral amiotrófica es de progresión
veloz y fatal. La distrofia de Duchenne es de una
progresión mas intermedia, y la enfermedad de
Charcot-Marie-Toot, que no es fatal, progresa
lentamente.
Enfermedades
transitorias. Se denominan así a todas
aquellas enfermedades que tienen una respuesta
favorable al tratamiento, siendo reversibles en
algunos casos casi por completo. Ejemplo de estas
son la enfermedad de Guillain-Barre.
Enfermedades estáticas.
Las enfermedades estáticas, son aquellas cuyas
lesiones patológicas específicas aparecen
normalmente como una lesión única que origina un déficit
permanente. Ejemplo de estas son la poliomielitis
anterior aguda, lesiones de la cauda equina y las
lesiones graves de los nervios periféricos.
Enfermedades de
comportamiento variado. Existen algunas
enfermedades de las unidades motoras como la
poliomiesitis cuyo curso es muy variable. Esta puede
regresar y desaparecer casi por completo, detenerse
en alguna etapa dejando residuos o ser
progresivamente fatal.

6. Sintomatología.
La forma de debut varía
de acuerdo con la causa que la provoca, oscilando
desde la aguda y subaguda en la mayor parte de las
alteraciones infecciosas y en algunas metabólicas
hasta lentamente insidiosa. En casos típicos las
alteraciones sensitivas juegan un papel fundamental
en el cuadro clínico. En los estudios tempranos el
paciente se queja de adormecimiento, hormigueo y
parestesia en manos y pies y a menudo de dolores en
las extremidades los cuales pueden ser intensos y
que comprometen tanto las estructuras superficiales
como las profundas. En la pantorrilla se producen
dolores de tipo calambre y a menudo son molestos por
la noche. Después de las alteraciones los miembros
se tornan débiles.

7. Deterioro de las funciones
motoras.
Considerando que los
agentes anestésicos, las toxinas de los nervios, el
enfriamiento y la isquemia pueden causar
temporalmente la debilidad o parálisis persistente
con deterioro de la función la cual puede ser de días,
semanas o meses, siempre significa una
desmielinización segmentaria, interrupción axonal
o destrucción de motoneuronas. El grado de
debilidad es proporcional al número de motoneuronas
alfa afectadas aunque la kinestesia pérdida es
achacada a los desordenes funcionales. La mayoría
de las polineuropatías están marcadas por una
distribución característica de la debilidad y parálisis.
Usualmente los músculos de los pies y las piernas
son afectados más temprana y severamente que los de
las manos y antebrazos. En la forma leve sólo las
partes mas bajas de las piernas están incluidas. La
mayoría de las neuropatías nutricionales, metabólicas
y tóxicas asumen este patrón. Los cambios patológicos
en tales casos comienzan en la parte distal más
grande y larga de los nervios y avanza a lo largo de
las fibras delante de los cuerpos de las células
nerviosas. Otro patrón característico de parálisis
es aquella en la cual todos los músculos de los
miembros, tronco y cuello estén incluidos dominando
frecuentemente la parálisis respiratoria. La mayoría
de las neuropatías agudas, predominantemente
motoras que son de ese tipo, demandan de apoyo
respiratorio. La atrofia de los músculos afectados
avanza muy despacio y por varios meses, y la
degradación es proporcional al número de fibras dañadas.
La atrofia es producto del desuso y la denervación
en enfermedades que interrumpen axones o destruyen
motoneuronas. La atrofia por lo tanto no coincide
con la parálisis aguda y es menos prominente en las
neuropatías desmielinizadas. En las neuropatías crónicas
el grado de parálisis y atrofia tiende a
corresponder. Finalmente hay degeneración y daño
de los músculos denervados. Este proceso comienza
en un período de 6 a 12 meses; en 3 ó 4 años la
mayoría de las fibras denervadas se degeneran. Si
la reinervación tiene lugar en menos de un año, la
función y volumen del músculo puede ser
restaurado.

8. Daños sensitivos.
En estas patologías
la sensación está más afectada que la función
motora en los segmentos distales de los miembros y más
en las piernas que en los brazos. En la mayoría
todas las modalidades sensitivas (toque, presión,
dolor, temperatura y vibración están deterioradas
o eventualmente dañadas aunque una modalidad puede
ser visiblemente afectada fuera de proporción con
respecto a otras o la sensación superficial puede
ser dañada más que la sensación profunda. El
sentido vibratorio es afectado frecuentemente más
que la posición y sentido del tacto. Como las
neuropatías se agravan hay una extensión de daños
sensitivos desde la parte más distal a la proximal
de los miembros y raramente del abdomen y la cabeza.
Otro patrón de daño sensitivo está reconocido
como primario de sensaciones de dolor y temperatura
con ambas limitadas, o menos dañadas que los
sentidos de toque, presión y vibración. Estas se
asemejan a las alteraciones sensitivas disociadas de
siringomelia excepto que estas son predominantemente
lumbosacras. Esta sensación de disociación
pseudosiringomielica (pérdida de los sentidos del
dolor, térmico, retención del sentido del tacto)
puede extenderse a los brazos, tronco y aún a las
superficies de los nervios craneales en ciertas
neuropatías familiares. La mayoría de las
polineuropatías causan un deterioro de las
funciones motoras y sensitivas, pero una puede ser
afectada más que otra. En el síndrome de parálisis
Guillain Barré son más prominentes los daños
sensitivos. En la mayoría de las neuropatías tóxicas
las sensitivas exceden las debilidades motoras.

9. Deformidades y
alteraciones tróficas.
En ciertas
polineuropatías crónicas se deforman los pies,
manos y columna vertebral. Este hecho es más
frecuente cuando la enfermedad comienza durante la
infancia, los pies se deforman en posición
equinovaro a consecuencia de la debilidad de los músculos
tibiales anteriores y peroneos además está ausente
la acción de los tibiales posteriores. La parálisis
atrófica de los músculos intrínsecos del pie
permite a los extensores largos de los dedos la
flexión dorsal de las falanges proximales y a los
flexores largos, aumentar el arco, acortar el pie y
tirar de las falanges distales produciendo la flexión.
La consecuencia es el pie en garra, la mano en esta
forma tiene bases similares. En la infancia la
debilidad de los músculos simétricos
paravertebrales da lugar a la cifolordosis. La
principal alteración trófica que se produce a
consecuencia de la interrupción de los nervios
motores es la atrofia muscular por denervación. La
analgesia de las partes distales los hace
susceptibles a las quemaduras, ulceraciones por decúbito
y otras formas de lesión que se infectan fácilmente
y curan de forma defectuosa. Se sospecha que no esta
regulada adecuadamente la hiperemia refleja lo que
da lugar a alteración en la respuesta tisular
normal frente a la infección, en la parálisis histérica
si se dejan colgando los miembros estos con
frecuencia estarán fríos, hinchados y pálidos o
azulados. Probablemente estos son consecuencias
secundarias del desuso. En un miembro anestesiado la
piel se hace lisa y brillante, las uñas se curvan y
el tejido subcutáneo aumenta su grosor. Si se
afectan las fibras vegetativas el miembro está
caliente y rosado. La osteomielitis crónica y las
infecciones subcutáneas pueden dar lugar a pérdida
de los dedos y en algunas neuropatías sensitivas
pueden perderse varios dedos de las manos y los pies
sin ningún dolor. Este es un hecho propiamente de
la Lepra y en la forma hereditaria recesiva de la
Neuropatía sensitiva. En la Polineuropatía diabética
puede haber también isquemia y gangrena a
consecuencia de lesiones vasculares.

10. Principales síndromes
neuropáticos.
. Síndrome de
Guillain-Barré. Es una Polineuropatía, no epidémica
ni estacional, rápida, y en gran parte reversible,
que se caracteriza por una desmielinización
principalmente de los nervios motores, aunque también
puede afectar a los nervios sensitivos.
Clínicamente el síndrome
se presenta como una debilidad simétrica de los músculos,
hay cierto agotamiento, hipotonía y pérdida
parcial o completa de los reflejos tendinosos
profundos asociados. Los síntomas motores comienzan
distalmente y avanzan en sentido proximal, afectando
al miembro inferior antes que al superior y pudiendo
progresar la enfermedad hasta comprometer los músculos
del tronco y craneales. A menudo aparece dolor y
molestias en los músculos. La debilidad tiende a
ser proximal en un inicio, más tarde se extiende a
todo el miembro y se disemina hacia arriba,
afectando progresivamente al tronco, extremidades
superiores, musculatura bulbar, y esto es conocido
como la parálisis ascendente de Laundry. En ésta
enfermedad, no se afecta el SNC.
. Síndrome
atrofia muscular peronea (Charcot-Marie-Tooth).
se debe a un gen autosómico dominante o recesivo,
el comienzo se produce en la niñez tardía (tipo 1)
o en la adolescencia temprana (tipo 2). Es una
neuropatía más que un miopatía. En estos
pacientes o en sus familiares puede haber otras
enfermedades degenerativas (como la ataxia de
Friedreich).
La característica clínica
es la presencia de déficit preferentemente motor y
en menor grado sensitivo de distribución distal y
carácter progresivo, y con un comienzo en los
miembros inferiores y eventual posterior afectación
de los superiores (manos y antebrazos). Las
manifestaciones iniciales son debilidad y
agotamiento simétricos de los músculos peroneos,
siendo afectados más tarde los músculos tibiales
anteriores y los intrínsecos del pie. La debilidad
muscular se extiende para comprometer las partes
proximales de la pierna, pero detiene su progreso en
el tercio distal del muslo, produciéndose el cuadro
típico de "botellas de champagne
invertidas".
Tipo 1: Los pacientes
de tipo 1 presentan en la mitad de la infancia un
pie caído y una atrofia muscular distal lentamente
progresiva que produce una "deformidad en
pierna de cigüeña". Más tarde se inicia una
atrofia de la musculatura intrínseca de la mano.
Hay una disminución de la sensibilidad vibratoria,
dolorosa y térmica. Los reflejos tendinosos
profundos están abolidos. Las deformidades de los
pies, con arcos pedios altos o dedos en martillo,
pueden ser las únicas manifestaciones en los
individuos de la familia más afectados, portadores
del rasgo. Los pacientes de tipo 1 tienen
velocidades de conducción nerviosa lentas, con
latencias distales prolongadas. Las muestras
anatomopatológicas ponen de manifiesto una
desmielinización y una remielinización
segmentarias. Pueden palparse nervios periféricos
agrandados. La enfermedad progresa lentamente y es
compatible con una duración de vida normal.
Tipo 2: Suelen
presentar debilidad en una fase más tardía de la
vida, y la evolución del proceso es más lenta. Las
velocidades de conducción nerviosa son
relativamente normales, pero los potenciales
evocados son de baja amplitud y las biopsias ponen
de manifiesto una degeneración Walleriana. la
atrofia muscular parece ser más marcada en el tipo
2. En estos los músculos de la pantorrilla sufren
una afectación de igual intensidad a la de los del
compartimiento anterolateral de la pierna, y no es
raro encontrar clara asimetría en su distribución.
. Poliomielitis.
La debilidad muscular asimétrica es el signo
cardinal de la poliomielitis. La poliomielitis se
define patológicamente como una meningomielitis y
se caracteriza por la inflamación de las meninges y
el compromiso selectivo de la sustancia gris
(polio) de la médula espinal (mielitis). La
presencia de fiebre en el momento del comienzo de la
PFA es típico de la poliomielitis y se acompaña
usualmente de cefalea, rigidez de nuca y otros
signos de irritación meníngea, el niño
generalmente se encuentra irritable, con llanto
constante, inapetencia o somnolencia. La forma de
instalación de la debilidad muscular en la
poliomielitis es generalmente unilateral o asimétrica,
"en parches", con predominio proximal y
llega al acmé en 24-48 horas. La PFA es precedida
de mialgias tanto en el miembro afectado como en la
espalda y otros músculos. Hay dolores musculares
difusos espontáneos o a la palpación. La fiebre
desaparece en el momento de instalación de la
debilidad muscular. Los reflejos se encuentran
disminuidos o normales y sólo desaparecen en el
miembro severamente afectado. La hipotonía es mayor
en los grupos musculares más severamente afectados.
Los pares craneales se encuentran afectados
solamente en las formas bulbares en la
poliomielitis, esto se traduce en severa dificultad
respiratoria.
. Esclerosis
lateral amiotrófica. La esclerosis lateral
amiotrófica (ELA) es una enfermedad neuromuscular,
de origen desconocido, en la que falla una parte
concreta del sistema nervioso. El defecto concreto
aparece en la neurona motora, y a nivel del asta
anterior de la médula espinal.
Los primeros síntomas
de la ELA suelen ser pérdida progresiva de fuerza
en extremidades superiores, disminución de tamaño
de la masa muscular en brazos y manos (atrofia), y
trastornos del habla, la atrofia es más manifiesta
en la mano ya sea unilateral o bilateral y se acompaña
de debilidad, disartria, fasciculaciones, dolor
muscular y espasticidad. La pérdida de fuerza se
aprecia en actividades normales, como levantar un
peso o abrir y cerrar un grifo. Por lo general la
debilidad en las extremidades inferiores afecta a
los dorsiflesores antes que los flexores plantares y
deriva en una caída progresiva del pie. Los
trastornos del habla (voz gangosa, dificultades para
mover la lengua) son debidos a la pérdida de fuerza
en los músculos de la laringe y la lengua. Afecta
lo mismo a hombres que a mujeres y con frecuencia se
inicia en la cuarta década

11. Evaluación que se les
aplica.
Todos los pacientes
que presentan enfermedades neuromusculares en
especial los que son diagnosticados como
polineuropatías se le deben realizar una evaluación
integral psicomotríz donde se realizan pruebas de
dinamómetro de mano, de espalda, de coordinación,
pruebas de goniometría, latencia del paso, trofismo
y la evaluación de la fuerza. Al terminar se evalúa
por el neurorehabilitador desde el punto de vista físico,
realizando pruebas en los aparatos que utilizará
para fijar el punto de partida, se comprobará la
amplitud articular y otras observaciones a tener en
cuenta, que se harán a lo largo del proceso
neurorehabilitatorio.
|